Adelgazar caminando

Todo parece que está bajando la fiebre del running, no se trata de un declive, pero sí es cierto que está perdiendo fuelle en favor del power walking, en donde el número de zancadas, los kilómetros recorridos y la velocidad son factores clave. Aunque correr es una de las actividades físicas más completas, su práctica tiene un inconveniente que actua como un poder disuasorio: el impacto reiterado que sufre el cuerpo. Este obstáculo es una de las principales razones por las que poco a poco caminar le está restando adeptos al running. Ya que el impacto es mucho menor, debido a que el centro de masas no asciende tanto como al correr y a que la velocidad es inferior.

Así que, si a esta ventaja le sumamos la posibilidad de adelgazar sin el esfuerzo que supone correr, muchos habrán encontrado, por fin, el ejercicio que buscaban para estar en forma y, al mismo tiempo, perder esos dos kilos de los que querían deshacerse desde hace tiempo.

En la caminata existen dos factores que son fundamentales: el número de pasos y la cadencia con que se dan. Así, el National Center for Biotechnology Information fija en 10.000 pasos el mínimo exigible para que esta actividad física se traduzca en beneficios significativos para la salud. Dependiendo de la zancada de cada uno (la media está en 75 cm), equivale aproximadamente en unos 8 Km. Pero, además de recorrer esa distancia o caminar 10.000 pasos, si queremos adelgazar, deberíamos hacerlo a un ritmo moderado, que según el Colegio Americano de Medicina del Deporte (ACSM), para un adulto sería entre los 4,8 Km/h y los 6,4 Km/h.

De este modo, ya se puede empezar a hablar de estar quemando calorías. Pero, ¿cuántas? Cualquier actividad física tiene un gasto calórico que varía en función de varios factores: la intensidad, el sexo y la condición física del que la practica, el peso o la masa magra, entre otros. Sin embargo, a modo orientativo podemos tener en cuenta los datos que revela un estudio elaborado por el ACSM, en el que se dice que un hombre que recorre 1.600 metros quema entre 124 y 88 calorías, mientras que una mujer, entre 105 y 74.

¿Bajar peso o eliminar masa grasa? Aunque lo parezca, no es lo mismo. Es posible perder dos kilos en una misma sesión de entrenamiento. Sin embargo, serán en su mayor parte líquido, el cual repondremos rápidamente con una correcta hidratación. Por eso, lo mejor sería hablar de pérdida de un porcentaje de masa grasa corporal y no de peso.

Para perder esos kilos, se aconseja hacerlo de forma progresiva y controlada, sin olvidar una dieta equilibrada y una buena hidratación. Para ello, es imprescindible caminar con regularidad (tres o cuatro veces por semana) y combinar esta actividad con ejercicios de fuerza general donde los gestos sean amplios y controlados. Y es que, si queremos consumir más calorías en un mismo margen de tiempo, tendremos que realizar cambios de ritmo en nuestra marcha o incorporar algunos ejercicios donde se implique la mayor musculatura posible.

Una buena forma de hacer que intervengan más músculos es caminando sobre la arena de la playa, lo cual es una actividad que tonifica mucho más que andar sobre el asfalto o la tierra, ya que es más exigente a nivel muscular. Sin embargo, si ha pensado en aprovechar estos días de vacaciones en la costa para dar el primer pas" en esto del power walking, tenga en cuenta que si no está acostumbrado, es mejor comenzar con 5 o 10 minutos y combinar la arena con el asfalto para que los músculos no se sobrecarguen y evitar lesiones.

En cuanto a si es mejor caminar descalzo o con zapatillas, es mejor hacerlo descalzo, pues es muy bueno para fortalecer la planta del pie. Sin embargo, al estar acostumbrados a llevar el pie completamente protegido, puede resultar muy agresivo para la musculatura o piel. Razón por la cual, lo ideal es no caminar más de 10 minutos sobre la arena seca, 20 minutos en el caso de la arena mojada y no más de 30 sobre el césped.

Fuente: elpais.com

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