Estar bien hidratados

Durante el verano las necesidades de líquidos de nuestro organismo aumentan, especialmente si las temperaturas son elevadas y se realizan actividades físicas. Estar bien hidratado es fundamental para mantener el estado de bienestar, si durante todo el año el promedio de líquidos que necesita un hombre son 2,5 litros y 2 litros la mujer (sin tener en cuenta la actividad física y la temperatura), en verano estas necesidades pueden aumentar a 3 o hasta 4 litros al día.

El verano es una de las épocas del año donde es más fácil consumir grandes cantidades de líquidos. El 30 por ciento de los líquidos puede obtenerse por los alimentos y la dieta mediterránea ofrece muchas opciones: como gazpachos, ensaladas de verduras y legumbres o zumos de frutas, entre otros.

Con el fin de concienciar sobre la importancia de la hidratación la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN), junto con la Fundación para la Nutrición (FEN), la Sociedad Española de Nutrición comunitaria (SENC) y la Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), han elaborado algunas razones y recomendaciones para beber líquidos:

  • Más nutrientes. El agua es un nutriente esencial que se obtiene a través del consumo de diferentes alimentos y bebidas como parte de nuestra dieta. En el caso de las bebidas, se recomienda leer la información nutricional y las calorías que aportan. Existen alternativas bajas en o sin calorías para poder elegir los líquidos que mejor se adapten a las necesidades de cada uno.

  • Participación en el organismo. El agua cumple importantes funciones en nuestro organismo, como el transporte de nutrientes, la eliminación de productos de desecho o la regulación de la temperatura y posee cualidades estructurales y lubricantes.

  • Dos litros y medio de agua al día. Los requerimientos de agua diarios establecidos por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) son, de forma general, de 2 y 2,5 litros por día para las mujeres y hombres adultos respectivamente. La mayoría de la población europea no cumple estas recomendaciones. Además, en verano estas necesidades pueden aumentar hasta los 3 o los 4 litros.

  • Concienciación. Cada vez hay más concienciación entre la población sobre la importancia de estar adecuadamente hidratados durante todo el día.Los grupos de población más vulnerables de sufrir hipo-hidratación son niños, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia y las personas mayores.

  • No sólo agua. Todas las bebidas no alcohólicas que contengan más del 80 por ciento de agua y menos de 50 mEq/l de sal son fuente de hidratación, lo que resulta especialmente relevante frente a condiciones ambientales de calor.

  • Afecta al rendimiento físico y mental. Una deshidratación de un 2 por ciento de pérdida de masa corporal o más tiene impacto en el rendimiento físico y puede afectar al estado de ánimo y a habilidades cognitivas como la coordinación visual-motora, la atención, la memoria a corto plazo, etc. Además, la deshidratación puede alterar la actividad cerebral y el funcionamiento de ciertos neurotransmisores involucrados en el proceso cognitivo. La deshidratación también deteriora el rendimiento en el ejercicio aeróbico, particularmente en los climas más cálidos.

  • Menos dolores de cabeza. Aumentar diariamente la ingesta de agua y líquidos en personas que sufren dolores de cabeza, especialmente entre aquellos que ingieren menos cantidades de las recomendadas, puede reducir la intensidad y el número de episodios.

infografía

Fuente: dmedicina.com

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