La ciudad un medio hostil para caminar

La tendencia mundial de las ciudades sostenibles es la de fomentar la caminata y también el uso de bicicletas como medios alternativos para una movilidad saludable. En la gran mayoría de nuestras ciudades es una tarea casi imposible, pues las aceras y franjas peatonales que presentan todo tipo de obstáculos, destrozos y por lo tanto riesgos para el viandante. Por regla general los lugares por donde podemos caminar sin problemas se quedan en papel, quiero decir en los planos de nuestras ciudades.

Andar a pie por cualquier ciudad podría ser la mejor opción para moverse fácil y rápidamente, sin contaminar el ambiente, ni sufrir los efectos de los atascos en horas pico. Pero esta práctica saludable tiene serios riesgos cuando de conservación y mantenimiento de aceras se trata.

Algunas de las ciudades tienen apenas unas 200 manzanas cuyas veredas totalizan menos 20 kilómetros de extensión, pero la mayor parte de ellas se encuentra en pésimo estado. Nadie en su sano juicio quiere caminar por las veredas de la ciudad porque, aparte de la inseguridad a la que te expone a ciertas horas, la gente debe ir mirando hacia abajo porque la mayor parte del trayecto está destrozado. A esto debemos añadir el que algunos conductores tienen la mala costumbre de aparcar en la acera, impidiéndole el tránsito normal. Otro problema es que hay personas que se ponen de charla en la acera y la obstruyen, dificultándole el paso.

No obstante, siempre trata de andar a pie como una práctica saludable y óptima para moverse dentro del perímetro de una ciudad pequeña.

En cada manzan existe un obstáculo diferente que se constituye en un serio riesgo para el viandante. Te pueden encontrar desde registros descubiertos de aguas potables, comunicación, hasta profundas fosas tapadas mal que mal con tablones que temblequean al paso frente a edificios sin terminar. También aparecen restos de materiales, vestigios metálicos puntiagudos y medidores cuyas tapas fueron robadas y quedaron convertidas en un hoyo para atrapar cualquier pisada en falso.

En estas condiciones la práctica de caminar está lejos de ser una opción para la movilidad saludable. Personalmente llevo un par de esguinces, por estar el suelo en malas condiciones.

Los peatones deben lidiar con la marea de vehicuos a diario. La carencia de franjas peatonales bien demarcadas es otro grave problema que se observa enmuchas calles.

Los pasos de peatones se quedaron sin pintura y hasta presentan enormes hundimientos en la calzada.

En estas condiciones los peatones deben moverse peligrosamente para cruzar las calles entre la marea diaria de miles de  vehículos que circolan por nuestras calles.

El peatón se encuentra solo y desprotegido en su deambular por las calles, pues existen puntos donde no hay semáforos y tampoco hay presencia de agentes de tránsito que les faciliten el cruce.

Mientras todo esto se hace evidente en los lugares que habitamos, la Municipalidad publicita como un logro la  "construcción y uso de veredas inclusivas", en sus páginas web. Las buenas intenciones quedan en los papeles, pues de nada sirven las rampas de discapacitados en cada esquina si la vereda no es segura para el desplazamiento.

Aceras

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