La importancia de la hidratación

La ciudad de Toledo acoge el II Congreso Internacional y IV Nacional de Hidratación (del 2 al 4 de diciembre de 2015), convirtiéndose así en un escenario de debate y discusión con la presentación de estudios relevantes y fundamentales para entender la hidratación. Cuenta en esta ocasión con la participación de 658 científicos e investigadores procedentes de 11 países distintos, debatirá estos días sobre la importancia de entender lo que es la hidratación; los errores que cometemos a la hora de hidratarnos; los avances elaborados en este campo, y la importancia de educar en hidratación, sobre todo a las poblaciones más vulnerables –ancianos y niños–, entre otros temas, y un respaldo 80 nuevos trabajos de investigación llenarán muchas horas del evento.

No solo somos lo que comemos, sino también, lo que bebemos, con estos tipos de congresos se ha conseguido en los últimos años hacer de la hidratación una ciencia. El agua es el principal componente de nuestro organismo y representa, de media, el 60% de nuestro peso corporal. Por ejemplo, en los fetos es un 75%”. El agua no es solo un solvente, también es un nutriente. Entre las funciones del agua,está la de transporte, y su aportación en la secreción de desechos, su función linfática (hace que la sangre sea más líquida y llegue a todas las partes del cuerpo) y su participación en la regulación térmica ­–el volumen de agua que se elimina diariamente por los riñones depende del estado de hidratación del organismo. Un litro equivaldría a unas 500 kcal. Cuánta agua se debe beber será una de las preguntas estrella en este congreso.

Hay más investigación ahora, pero todavía va despacio, no fue hasta 2010 cuando la Agencia Europa de la Salud dictó sus recomendaciones sobre su consumo. Aunque es cierto que es más fácil calcular el nivel de desnutrición que el de deshidratación. Las recomendaciones oficiales de consumo diario son: los niños deberían consumir 2,1 litros al día, mientras las niñas 1,9 litros. Las mujeres –adultas y mayores–, dos litros, y los hombres, 2,5. Mientras que las embrazadas deben aumentar este consumo en 300 mililitros y las lactantes, unos 700 mililitros más.

Lo más importante para estar bien hidratados es mantener en equilibrio el volumen ingerido con el excretado; aumentar el consumo si realizamos ejercicio intenso y en épocas de calor; leer la información nutricional de las bebidas que consumimos, tomar infusiones ligeras, sopas o bebidas bajas en calorías o lo que es lo mismo, todas las que contengan un 80% de agua y menos de 50 mEq/l de sal–, y seguir una alimentación variada, moderada y equilibrada, son las recomendaciones más usadas.

¿Cuándo debemos estar preocupados por la hidratación?

Una pérdida de un 2% de masa corporal puede tener un impacto en el rendimiento físico y puede afectar al estado de ánimo, un 5% puede alterar la actividad cerebral. Y una deshidratación del 8% al 10% nos puede llevar a la muerte. Podemos estar varios días sin comer, pero no tantos sin beber, argumentan los expertos. Por eso es muy importante educar en hidratación, tanto a las familias, como en los colegios y en las universidades –donde todavía el acceso al agua es dificultoso. En definitiva, a la sociedad en general. Deberíamos salir de casa habiendo bebido entre medio y tres cuartos de litro de líquido. Y muchos, no lo hacemos.

El evento es bienal y participan 70 entidades nacionales e internacionales del ámbito de la nutrición, la dietética, la medicina y la farmacia, entre otras, lo que se ha convertido ya en uno de los eventos científicos de mayor relevancia a nivel internacional.

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