No es buena idea refugiarse bajo un árbol en una tormenta

Cada día caen sobre la tierra unos ocho millones de rayos, unos 6.000 cada minuto, y por lo tanto 100 cada segundo. Pero esa cantidad apenas suman una cuarta parte de todos los rayos que producen las dos mil tormentas que hay activas en el mismo momento en distintos lugares del planeta, unas 40.000 cada día.

Con toda esa enorme cantidad de rayos cayendo por todas partes es fácil encontrarte de pleno en una tormenta, sobre todo cuando haces senderismo.

Es entonces cuando tenemos que recordar que una sola descarga puede alcanzar los 30 millones de voltios y 100.000 amperios. Una gran tormenta eléctrica puede acumular más energía que la contenida en una bomba atómica.

La descarga del rayo produce además, el trueno, que es la consecuencia de cuando el aire alrededor del rayo súbitamente se calienta hasta los 28.000 ºC, que es casi cinco ves más caliente que la superficie del Sol. El aire caliente se expande súbitamente, aumentanado su volumen a una velocidad superior a la del sonido. Pero al contacto con el aire frío circundante la masa de aire caliente vuelve a enfriarse y a contraerse repentinamente produciendo la onda de choque audible que llamamos trueno.

Por su naturaleza los rayos tienden a producirse más sobre algunas zonas del planeta que sobre otras. Como se ve en la imagen inferior, lo rayos apenas caen en los polos y son poco amigos del agua del mar, pero son habituales de las altas cumbres de las montañas y en las extensas llanuras y amplias mesetas comunes en África Central.

Donde caen los rayos
Distribución habitual en la caída de rayos a nivel global.
Imagen por Marit Jentoft-Nilsen, basada en datos proporcionados por el Global Hydrology and Climate Center Lightning Team.

Por todo lo comentado, algo que debemos tener presente que para nada es buena idea refugiarse bajo un árbol cuando tenemos una tormenta encima de nosotros. Dejo una prueba de ello en el vídeo que puedes ver más abajo.

El pasado 3 de junio (2014) uno de ellos cayó delante de las cámaras de seguridad del parque nacional Saratoga Spa en Nueva York, dejando esta valiosa demostración práctica de por qué no es buena idea refugiarse bajo un árbol durante una tormenta.

 

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