No retrases la hora de ir a la cama

Retrasar la hora de irse a dormir está llegando a formar parte de un trastorno que resulta más complejo, que lo han denominado procrastinación o demora, que consiste en postergar de forma constante las tareas cotidianas.

Seguro que la gran mayoría ha pensado en algún momento aquello de: “Bueno, esto lo dejo mejor para mañana”. Dicha conducta, que en un principio puede parecer inocente, se la conoce popularmente con el monbre de "pereza", lo peor de esto es que puede tener efectos negativos en la salud física y mental del inidividuo, ya que muchas personas siente que es un fracaso al no llegar a la cama a la hora supuesta, sobre todo cuando las circunstancias externas no se lo impiden.

Lo cierto es que el no irse a dormir a la hora adecuada, es una situación que puede llegar a frustra a mucha gente en su intento de ser consecuente con sus buenas intenciones, eso es lo que explica una investigación realizada por un equipo de la Universidad de Utrecht (Holanda) y publicada en el Journal Frontiers of Psychology.

Los problemas analizados han sacado varias conclusiones:

  • Las personas que, normalmente, relegan actividades en su vida cotidiana, tienen más tendencia a hacer lo mismo con dormir. Este proceso mental es el mismo que sucede cuando no puedes resistirte a comer una galleta y estás siguiendo una dieta de adelgazamiento, según la autora principal del estudio, Floor Kroese, en The New Yorker.
     
  • Por si fuera poco, la falta de sueño puede actuar sobre su estado emocional, y para mal, el 48% de los encuestados reconocieron que al demorar la hora de irse a la cama se sentían cansados al menos una vez a la semana; mientras que otro 40% aseguró que se sintió igual de tres a cuatro días a la semana.
     
  • Otro análisis, realizado también en Holanda, determinó que un gran número de los participantes sufría de insuficiencia de sueño, por lo que las personas que tienen poco control sobre su conducta están más predispuestos a ver la tele o jugar a videojuegos hasta tarde, a pesar de ser conscientes que se lamentarán a la mañana siguiente.
     
  • Otros estudios añaden que otras de las razones de por qué postergamos el sueño pueden ser, además, padecer un alto nivel de estrés y llevarse el trabajo a casa –o cualquier otro problema-, lo que puede tener como consecuencia directa la incapacidad de conciliar la vida familiar con el trabajo.
     
  • Los problemas del sueño están relacionados además con dificultades de memoria, problemas del corazón, obesidad y accidentes de tráfico, entre otros. En España, según los últimos resultados recogidos por la organización sin ánimo de lucro Creative Commons, uno de cada tres ciudadanos sufre uno de los 80 trastornos que se diagnostican en el mundo y que están relacionados con depresión, ansiedad o problemas psiquiátricos. Y en Estados Unidos no se quedan atrás.

    Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) cerca de siete millones de adultos padecen algún trastorno del sueño -–insomnio, pesadillas, terrores nocturnos, entre otros–. Además, un tercio de los estadounidenses no duerme las suficientes horas y tan solo un tercio de los alumnos de secundaria se acercan a una buena noche de sueño. Para dormir bien, según esta autoridad sanitaria, lo mejor es bostezar y estirarse al levantarse, mantener una dieta equilibrada y saludable, realizar 30 minutos de actividad física al día y practicar la siesta.
     

De todas las maneras, la solución no es fácil, ya que no existe una norma que nos sirva a todos.

Estos tres consejos prácticos para irse a la cama a tiempo pueden dar buenos resultados:

  1. Coloque un temporizador que apague la tele a la hora que usted quiere irse a dormir.
     
  2. Establezca una alarma en su móvil que le impida entrar en Twitter o en Facebook cuando llega a la cama.
     
  3. Intente no trabajar antes de irse a dormir, como una media hora antes. Porque después querrás relajarse con una película o lectura, retrasando así su hora de ir a dormir.

Y, sobre todo, recuerda: que no existe la magia. Tan solo necesita ser disciplinado y consecuente con las normas que se establezca. Pequeños objetivos, pequeños pasos y muchos beneficios.

Fuente: elpais.com

 

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