Remedio para las agujetas

Las agujetas (mialgia diferida) es el nombre coloquial de un dolor muscular llamado dolor muscular de aparición tardía (DMAT) o dolor muscular postesfuerzo de aparición tardía (DOMPAT), en inglés DOMS (delayed onset muscular soreness) acompañado de una inflamación muscular.

El remedio que siempre nos decían y que era considerado infalible, era tomar agua con azúcar, para aliviar el daño muscular, pero se ha demostrado que es totalmente falso. Pero ¿qué nos queda entonces a los que hacemos ejercicio de manera ocasional?

Practicar cualquier ejercicio, sobre todo si no estamos acostumbrados a movernos demasiado, estamos haciendo todos los méritos para que al día siguiente sintamos los típicos pinchazos.

¿Qué son las agujetas?:  Se pueden definir como la rotura de microfibrillas musculares producida cuando se realiza un ejercicio superior al que el músculo está preparado para resistir, pero además de esa sobrecarga de músculos no acostumbrados al entrenamiento, pueden ser también una acumulación de ácido láctico en la fibra muscular.

¿Qué las provocan?: Si no estamos adecuadamente preparados para practicarlo, cualquier tipo de gimnasia, entrenamiento o deporte puede producirnos esas microroturas que nos harán sentir ligeros pinchazos, incluso en partes de nuestro cuerpo que casi desconocíamos. Ahora bien, entre todos los ejercicios, hay unos que originan más agujetas que el resto, se trata de los anaeróbicos, aquellos basados en una actividad de gran intensidad donde el gasto energético se produce en las reservas de los músculos, en vez de usar el oxígeno de la respiración. Por ejemplo, las pesas, los abdominales o las carreras cortas e intensas.

¿A quiénes afectan?: Sea cual sea la fecha de nacimiento y el sexo que aparezca en nuestro pasaporte, las agujetas nos igualan a todos. Debemos recordar que están relacionadas con una adecuada preparación física y eso no sabe de edad ni de género. Lo que ocurre es que, según cumplimos más años, nos cuesta más estar en forma. En cuanto a que sean más de hombres que de mujeres, tampoco es relevante, aunque la testosterona hace que ellos desarrollen una mayor masa muscular y que sus músculos soporten mejor el esfuerzo.

¿Cuando terminan?: La duración de las agujetas dependerá de la intensidad del entrenamiento y del número de microfibras dañadas. Lo habitual es que se pasen a los tres o cuatro días; seis si son muy intensas.

agujetas

Algunos remedios que sí funcionan

Como ya he comentado, el tomar agua con azúcar no nos salvará de las molestas agujetas. Sin embargo, los siguientes  consejos, sí que nos ayudarán a mantenerlas a raya:

  1. Cuando practicamos algún tipo de deporte o entrenamiento, es mejor comenzar siempre con ejercicios suaves. E ir aumentando la intensidad de manera progresiva.
     
  2. Una vez que hemos finalizado nuestra sesión para ponernos en forma, no está de más hacer unos cuantos estiramientos, ya que pueden ayudar a que no aparezca ninguna molestia.
     
  3. Los ejercicios aeróbicos, los que se basan en actividades de baja intensidad, pero durante periodos de tiempo más largos, como andar, correr, montar en bicicleta, nadar, etc, son más benévolos que los anaeróbicos (pesas, carreras de fondo, abdominales,etc.).
     
  4. Puesto que se deben a un sobreesfuerzo, lo más sensato para recuperarse es el reposo. En este caso se recomiendan el sofaning.
     
  5. También se alivian practicando más movimiento, porque al seguir ejercitando el músculo afectado, la circulación sanguínea es mayor y se acelera la cicatrización de esas microroturas.
     
  6. Mantener una alimentación equilibrada, rica en vitaminas, que incluya proteínas, lácteos, hidratos de carbono y, por supuesto, frutas y verduras. Evitar los fritos, las grasas o las chucherías, que llenan pero no alimentan.
     
  7. Hidratarse adecuadamente porque, si las fibras musculares también lo están, resisten mejor cualquier sobreesfuerzo.
     
  8. Llevar una vida sana en la que quedan excluidas las bebidas alcohólicas y otras sustancias tóxicas.
     
  9. Dormir lo suficiente y evitar el estrés, ya que, cuanto más tensos están los músculos, más difícil les resulta soportar un exceso de presión.
     
  10. Los masajes y friegas son recomendables puesto que movilizan el ácido láctico que aumenta los pinchazos. Eso sí, siempre muy suaves, para que esas pequeñas roturas en las fibras no se acentúen más.
     
  11. Los geles y pomadas calman las molestias cuando en su fórmula incluyen algún tipo de analgésico.
     
  12. Un baño templado también ayuda a que los pinchazos pasen. Y si es un baño de contraste frío-calor, mucho mejor.
     
  13. Aunque el dolor ocasionado por las agujetas no sea insoportable, para los más quejicas pueden tomar un ibuprofeno o una aspirina.

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